RESEÑA DE LA VIDA DE PAZ RIESCO

Publicado el 31 de agosto de 2010 | No hay comentarios.

  María Paz Riesco Salvo, nace el 19 de octubre de 1939 en Santiago  en la comuna de Ñuñoa, en el corazón de una familia muy cristiana, siendo la única mujer y la más pequeña  de sus tres hermanos, Walter, Jorge y Eduardo.

  Sus padres, don Jorge Riesco y doña Fresia Salvo, desde pequeña la formaron en la fe cristiana, preocupándose que estudiara en el colegio del Sagrado Corazón de Jesús de Maestranza. Finaliza el 6º año de humanidades en 1956 al año siguiente el 2 de febrero de 1957, responde al llamado que ha sentido de seguir a Jesucristo, ingresando como postulante en el  convento de Maestranza, siendo superiora la hermana Lucía Errazuriz  y maestra de novicias su tía, Paulina Riesco, quien la recibe como novicia  el 15 de agosto de ese mismo año.

  María Paz, tenía una sensibilidad por la belleza de la naturaleza y el arte con grandes dotes musicales. Empezamos a gozar de sus dones cada vez que tocaba el órgano y el piano en las celebraciones de maestranza.
Como aspirante (profesa de votos temporales) ayuda en la maestranza a la hermana Rebeca Correa a diseñar y pintar los grandes murales para la celebración de los 100 años de esa casa. Hace clases de religión a las pequeña. Después es enviada a Viña del Mar.

  En febrero de 1964 parte rumbo a  España  a la comunidad de Chamartín para sus estudios superiores y en septiembre de ese mismo año viaja a Roma  para su probación siendo su maestra  la hermana Mª Luisa Schroen. Tuvo la gracia de estar en la Casa Madre durante el Concilio Vaticano II.

  El nombre que recibió de su probación fue: “María Madre de la Iglesia” celebrando así, el nombre que Paulo VI dio a María en la celebración del Concilio Vaticano II. La divisa que las nuevas profesas recibieron  fue las palabras de Isabel  a María: “Feliz tú que has creído”.En ese año acontece el  Capítulo General, y tiene la oportunidad de conocer a hermanas de la congregación de distintos países,  en el contexto de los cambios de la Iglesia, que influye  en los cambios en nuestra congregación.

  Ya profesa vuelve a Chile, a la comunidad de Apoquindo, desde donde estudia Teología en la Universidad Católica de santiago.

  En el año 1968 empiezan las nuevas fundaciones,  Paz es enviada  a Talca con 9 hermanas más. Llegan a vivir primeramente de allegadas con las hermanas del Buen Pastor, apoyando la pastoral juvenil y trabajando en el Liceo de niñas de Talca. 

  A mitad  de año de 1969 es enviada a la comunidad de Apoquindo a participar de la misión del colegio Sagrado Corazón, hasta 1973, como profesora, apoyando los niveles de estudio de las alumnas de 5º y 6º básicos y  participando activamente  en la pastoral del colegio.

  Luego es enviada a Copiapó, a  la comunidad de Cateador Almeyda  donde trabaja como secretaria del Obispo, don Fernando Ariztía,  en esa población acompañó en los talleres de mujeres, en varias de las poblaciones. En su trabajo diocesano coordinó el curso de profesores de religión por correspondencia que la hizo viajar  a distintos puntos de La Diócesis.

  Fue consejera provincial en distintos periodos, siendo provinciales Teresa Lecaros, Margarita Hurtado y Marta Núñez. En 1982 participa en el capítulo general de la congregación.

  En 1991 vuelve a Santiago donde tuvo la misión de cuidar a su madre hasta  el año 2006 siendo en esos años secretaria provincial y luego ecónoma provincial.

  Participa en el equipo de finanzas a nivel internacional de nuestra Sociedad.

  Al terminar su servicio de Ecónoma provincial es llamada  a servir en el Economato  General en la casa Madre en Roma hasta 2009.
Fue encargada de las jóvenes profesas, acompañó a una generación con el deseo de que no se apague en ellas la sed de entregarse totalmente a Cristo y por  Él a los demás.

  Como Provincia de Chile agradecemos a Paz además  de sus servicios mencionados,  su pasión por la historia y por trasmitirla. Durante mucho tiempo se dedicó a descifrar  y traducir antiguos libros y cartas para publicar  en nuestro boletín “búsqueda” y en libros de historia que han sido editados sobre nuestras raíces de la Sociedad del Sagrado Corazón. Ella nos ha permitido recoger nuestra herencia  para hacerla vida en nuestra realidad de hoy.  
 
  Hoy queremos agradecer la fidelidad de Dios en la vida de  Paz, su sencillez y austeridad de vida, su carácter  sereno, su relación calida y su confianza en Dios en  todo momento.  Estos rasgos le han dado profundidad espiritual y una sensibilidad para servir y sufrir  con los más pobres, de tal manera que se olvidaba de sí misma para acoger y atender a quien la necesitara,  segura de que nadie ni nada la separará del amor de Cristo.  comentar

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